lunes, 15 de diciembre de 2008

DESCENTRALIZACION DE LA ADMINISTRACION

En Chile “se necesita fortalecer la regionalización y la desconcentración de la actividad económica, creando polos de desarrollo con políticas que incentiven la iniciativa privada a invertir y crear empleo y riqueza.” Con esta frase terminaba un artículo que escribí y que el diario El Mercurio publicó el 25 de Mayo de 1994.
El centralismo del país está reflejado por las siguientes cifras: el 39% de la población de Chile vive en la región Metropolitana, esta región reúne el 47% del PIB, y el resto de las demás regiones el 53%. Santiago concentra el 52% del ingreso nacional, con el centralismo se han conseguido muchas cosas indeseables, una macrocefalia de la ciudad de Santiago, y además grandes desequilibrios en términos de desarrollo humano. Santiago se ha transformado en una ciudad desagradable de vivir. La congestión vehicular, el transporte público, la contaminación, el ruido, la agresividad de su población, el aumento de los índices de criminalidad y de inseguridad ciudadana, se incrementan día a día, deteriorando la calidad de la vida cotidiana.
Hoy debiéramos dotar de mayor autonomía a los ciudadanos de las regiones para que ellos y sus autoridades decidan y resuelvan sus problemas. Hoy no son los intendentes los que deciden realmente sobre los proyectos y políticas de educación, de salud, infraestructura o vivienda. La mayor parte de esas políticas se deciden a nivel de los Ministerios respectivos en Santiago. Una regionalización en serio, pasa según mi percepción, por la elección de las autoridades regionales, que el Intendente sea un ciudadano de la región, que no sea un subordinado del Presidente. Este es un desafío para el Estado, en el cual debiéramos avanzar.
Un alternativa para crear oportunidades de desarrollo para los jóvenes de hoy y del mañana, y motivarlos e incentivarlos para no tener a Santiago como única alternativa de progreso, es creando estímulos para que los privados realicen inversiones que produzcan riqueza, empleo y progreso. Uno de estos estímulos es por ejemplo, incentivos tributarios por un período que se considere prudente, para que el inversionista se sienta motivado a arriesgar dinero y trabajo en la creación de empresas productivas.
Australia hizo eso, y ese país hoy día tiene un alto nivel de ocupación, y necesita importar mano de obra calificada.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El Estado chileno y su tamaño

En un artículo que escribí en el año 1994, y que publicó el diario El Mercurio, en Mayo del año anteriormente referido, señalaba que: “Los Estados Modernos se caracterizan por tener administraciones reducidas, con capacidad y autoridad suficientes para ejercerlas en democracias participativas”. En este punto cabe preguntar ¿es adecuado el tamaño del Estado chileno actualmente?. El Estado ha crecido en los últimos diez años, se han creado nuevos Ministerios y Servicios Públicos, ha aumentado el gasto público.
Sebastián Edwards destacado profesor de la Universidad de California, en un artículo publicado en el diario La Tercera de Noviembre de 2005, señalaba que “el rol del Estado es importante y esencial, pero para esto no se necesita un Estado grande, sino fuerte pero limitado. Incluso sugiere que todas las empresas incluido CODELCO, deben conformarse como sociedades anónimas a la brevedad. Una vez que las Empresas se privaticen, a lo menos el 30% de las acciones debiera venderse a los fondos de pensiones, a los trabajadores y al público en general”. ¿Debe el Estado asumir eventuales riesgos que podrían presentarse como por ejemplo: un nuevo Davilazo en Codelco, o una caída del precio del cobre por una desaceleración de la economía mundial y particularmente de China el mayor consumidor actual, o que la tecnología permita crear un material sustituto del cobre, o que la ley por tonelada de material extraído baje a un nivel que haga menos rentable la operación de las minas de cobre. No hay que olvidar lo que ocurrió en el norte de Chile con el auge del salitre, los alemanes inventaron el salitre sintético y la economía chilena sufrió un tremendo impacto. Humberstone es un testimonio de ello. Tampoco debemos olvidar otras situaciones en empresas del Estado, en que los Directorios tomaron acuerdos de cancelar indemnizaciones que se pagaron ejecutivos de ENAP (Empresa Nacional de Petróleo) Correos y ENAMI, (Empresa Nacional de Minería) que puede que legalmente haya sido correcto, pero ética y moralmente muy reprochable. O el affaire CORFO – Inverlink, situación que evidenció una excesiva delegación de autoridad y la carencia de sistemas eficientes de control. No es conveniente que situaciones como esa sucedan nuevamente, pero, como dice la letra del tango, la historia vuelve a repetirse.
Me parece que estas contingencias que podrían volver a ocurrir, son más convenientes que las asuma el sector privado. Por otra parte las empresas del Estado, especialmente como las señaladas requieren inversiones importantes para seguir siendo eficientes y competir en el mercado mundial, distrayendo recursos que el Estado debiera destinar a sectores más prioritarios y en los cuales tiene un rol relevante como por ejemplo: educación, salud, seguridad y vivienda, por señalar algunos.
Por otra parte, como señalaba Sebastián Edwards, en la entrevista antes mencionada, cito textual “es un escándalo que en Chile existan dos regímenes de control, supervisión y gobernabilidad de las empresas. Uno para el Estado y otro más transparente y exigente para el resto”.
En un seminario del Colegio de Ingenieros efectuado en Junio de 2004, en el que asistieron más de 300 profesionales, esta entidad hizo una propuesta de tener seis Ministerios en Chile. No sé si el número adecuado es seis, ocho o diez, lo que parece excesivo es que sean los veinte que actualmente son, más CORFO y SERNAM que tienen rango ministerial. La posibilidad que un Ministro se reúna con el Presidente es de uno en veintidós. En teoría de la administración se enseña que un adecuado “tramo de control” es el número de subordinados que permita al ejecutivo o gerente, realizar de la manera más eficiente sus funciones de dirección, supervisión, coordinación y control. Me da la impresión que veintidós subordinados son muchos. Es frecuente escuchar a ejecutivos y políticos del Gobierno decir que Chile tiene una de las administraciones más reducidas del mundo, es probable que lo sea en número de funcionarios, pero yo me estoy refiriendo a su estructura organizacional y en este aspecto es muy grande. Ha existido una tendencia muy marcada en los gobiernos de la Concertación de ir creando organismos estatales, últimamente, la prensa informaba que el senador Carlos Ominami es partidario de darle rango Ministerial a la Comisión Nacional de Desarrollo Tecnológico, ya que según el senador, sería la forma más eficiente de aplicabilidad a los recursos provenientes del royalty a la minería. También se escuchan voces de propuestas que apuntan a la creación del Ministerio de Seguridad y de darle rango ministerial a la Comisión Nacional de Medioambiente (CONAMA).
El problema a mi parecer es que cuando se crea un organismo o servicio estatal, es muy difícil, más bien casi imposible que éste se desarme o desaparezca, aún cuando su inexistencia esté justificada. Esto ocurre porque los organismos del Estado, para la clase política, y en particular para los partidos gobernantes, representan cuotas de poder, por lo tanto, son reticentes a hacer desaparecer o desarmar organizaciones del Estado, porque les significa perder poder y nadie de los que gobiernan quiere que eso suceda.
En el año 1992, David Osborne y Ted Gabler, publicaron en Estados Unidos un libro titulado: “La reinvención del Gobierno y la influencia del espíritu empresarial”, el que provocó un fuerte impacto en el sector público de ese país.
El presidente Bill Clinton tomó debida nota de los consejos y orientaciones del libro, y encargó a su Vicepresidente Al Gore que preparar un programa REGO (Reinvención del Gobierno) que circuló con el nombre de Nacional Perfomance Review 1994, propuesta cuyo principio y filosofía se resumía: “el Gobierno debe tomar el timón y remar menos”, lo cual permitió al gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, reducir el gasto federal en US$ 108.000 millones, un poco más del actual PIB chileno.
En el caso de Chile, los Ministerios podrían agruparse por áreas o sectores homogéneos por ejemplo: a) área política (Ministerio del Interior, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Ministerio Secretaria General de Gobierno); b) área económica y financiera (Ministerio de Economía, Hacienda y Planificación) c) área social (Ministerio de Educación y Cultura, Justicia, Trabajo y Salud) d) área defensa y seguridad (Ministerio de Defensa( incluído Carabineros y Policía Civil) e) área productiva (Ministerio de Agricultura, Minería y Corfo f) área de infraestructura (Ministerio de Obras Públicas y Vivienda g)área de Transporte, Comunicaciones y Tecnología (Ministerio de Transporte, Telecomunicaciones y Tecnología). Cada área estaría a cargo de un Ministro y los actuales Ministerios a cargo de un Viceministro o Subsecretario. En resumen ocho ministros y veinticuatro viceministros o subsecretarios. El gobierno francés tiene una organización ministerial un poco parecida a esta propuesta. (ver página http://www.lesservices.service-public.fr/nacional/index.htm)
Este es otro desafío para el Estado, avanzar en el estudio y definición de cual es el tamaño más adecuado y óptimo para los tiempos actuales.

lunes, 14 de enero de 2008

LA GLOBALIZACION Y SUS EFECTOS


La multipolarización en las relaciones internacionales, está desplegando un proceso político, económico, financiero, industrial, científico, tecnológico y cultural, etc., a través del cual se están definiendo las correlaciones de fuerzas que dominarán el presente siglo XXI.
Desde una perspectiva sociopolítica y económica, la mundialización es un proceso de reestructuración planetaria de la sociedad, en lo político, económico y cultural del mundo, y, consecuentemente, el reacomodamiento dentro de ella de las diversas sociedades nacionales.
En síntesis el proceso de globalización y transnacionalización del proceso de producción, financiamiento y comercialización, está permitiendo la conformación de un mercado global. Un sistema de mercado del que no se puede prescindir ni marginarse.
Pero la inserción de los países en este proceso de globalización, se ha efectuado en forma desigual o asimétrica, lo que ha provocado que se hayan acentuado las condiciones de desequilibrio entre las naciones. Las diferencias entre países desarrollados y subdesarrollados, sus desigualdades en los recursos que poseen, en el manejo de la información, determina que los efectos de la globalización no llega a los países ni a los estratos sociales por igual. No hay dudas que la globalización ofrece oportunidades, pero también presenta amenazas, haciendo más vulnerables a los países en vías de desarrollo, los cuales no determinan los precios de compra de sus insumos ni los precios de venta de sus productos, debiendo ajustarse a las condiciones del mercado global determinado por las naciones dominantes, lo que provoca muchas veces conmociones en relación con los precios externos o importantes desplazamiento desestabilizadores de los flujos de capital. En efecto uno de los aspectos más notables del fortalecimiento de la economía global, es la mobilidad del capital mundial. En este mercado financiero global, diariamente se transfieren enormes sumas de dinero a través de las fronteras nacionales, indiferentes, la mayoría de las veces, a las necesidades de apoyo financiero de actividades productivas, sino que atraídos por la tasa de interés, la liberalidad de los mercados financieros y de los "paraísos del dinero".
Es evidente que la creciente interdependencia y mundialización característicos del proceso de globalización, se ha venido efectuando en un marco de desigualdades y bajo relaciones de poder claramente asimétricas. El aumento de la interdependencia, ha significado para algunos países la acentuación de la dependencia, y, para otros, mayores cuotas de dominación.
Hace unos pocos años que terminamos un siglo en el que hemos presenciado un espectacular y asombroso desarrollo científico y tecnológico, de progreso material y de riqueza. No obstante, las diferencias entre ricos y pobres se ha incrementado y los niveles y condiciones de vida de algunos pueblos del mundo, conmueven por su grado de pobreza y miseria
Por otra parte, la globalización está provocando impactos culturales en los distintos países. Sin duda que la expansión de las comunicaciones, la televisión por cable, internet, el uso de satélites, el fax, el correo electrónico, etc. está permitiendo que las personas tengan acceso a los sucesos que ocurren en otras latitudes, produciéndose cambios en las expresiones culturales propias de cada país. Las nuevas tecnologías, los programas informáticos, la música rock, la coca-cola, los jeans, las tiendas Mac-Donald, representan en su extensión por todo el mundo, ejemplos incuestionables de mundialización, y de una cultura que representa el “estilo de vida norteamericano”. Nuestros jóvenes chilenos no han estado ajenos a las influencias de la moda “punk”, de los movimientos “neonazis”, las “sectas satánicas”, las pandillas juveniles, etc. Asimismo, el desarrollo de las comunicaciones ha permitido tener acceso a información sobre bienes de mejor calidad que se ofrecen en este mercado global, lo que se traduce en un deseo de las personas por poseer dichos bienes, produciéndose un consumismo absurdo y a una carrera por poseer más, provocando en consecuencia un endeudamiento generalizado.
Frente a este panorama cabe preguntarse ¿en que medida los nuevos escenarios mundiales, político, económicos y culturales, nos son favorables? ¿Cuales son la reales y efectivas posibilidades para insertarnos en estas nuevas relaciones de poder mundial?
El panorama descrito nos obliga a replantearnos en forma crítica cual debiera ser nuestra forma de inserción y participación como país, en los procesos de globalización, de integración y de regionalización que presente las mejores ventajas y oportunidades para nuestras necesidades.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Retroceso del Estado de Bienestar

Los anuncios de reformas que el Presidente Sarkozy pretende efectuar en el Estado francès, ha concitado interès y expectaciòn en el mundo. Para el modelo de Estado de Bienestar del cual Francia sin duda es el mejor exponente, estas reformas podrìan ser las primera etapas de un proceso de retirada de este modelo, para avanzar hacia un Estado con màs mercado.Pareciera ser que las condiciones polìticas son favorables para que Sarkozy pueda llevar a cabo estos cambios, lo que le permitirìa levantar una economìa debilitada con un dèficit cercano a los 42.000 millones de euros y mejorar el nivel de empleo. Su frase màs repetida durante su campaña a la presidencia, "trabajar màs para ganar màs", calò fuerte en la ciudadanìa y electorado francès, el cual le diò un gran respaldo.Margaret Thatcher en su momento, hizo tambien reformas profundas en la dècada de los setenta, cuando el Reino Unido era visto como el paìs con màs problemas econòmicos de Europa. Los polìticos de izquierda la acusaron de desmantelar el Estado de Bienestar. En el año 1992 en Estados Unidos, Ted Gaebler y David Osborne publicaron un libro titulado "La reinvenciòn del Gobierno y la influencia del espiritu empresarial", el cual provocò un fuerte impacto en el sector pùblico de ese paìs.El Presidente Bill Clinton, leyò el libro, tomò debida nota sobre los concejos y orientaciones que señalaba, y encargò a su Vicepresidente Al Gore preparar un programa que se denominò REGO (Reinvenciòn del Gobierno), el cual circulò en el año 1993 con el nombre de National Perfomance Review, propuesta cuyo principio y filosofìa se fundamentaba en "crear una Administraciòn que funcione mejor y cueste menos. El Presidente Clinton entonces, cree que ha llegado la hora de hacer un nuevo contrato social de servicio al cliente, una garantìa de administraciòn eficaz, eficiente y sensible. El National Perfomance Review no solo trata de disminuir los gastos, sino que tambièn reducir el nivel de desconfianza en el gobierno. Este programa permitiò disminuir los gastos en US$ 108.000 millones y 252.000 puestos de trabajo del gobierno federal, lo que a su vez permitiò reducir la plantilla de empleados del gobierno a menos de dos millones en el plazo de cinco años, racionalizando la burocracia mediante el rediseño. El Estado de Chile y sus gobiernos desde 1990 adelante, ha caminado en sentido contrario a como lo han hecho EE.UU. y Reino Unido y probablemente lo harà Francia. En nuestro paìs, en cambio, el gasto pùblico ha crecido fuertemente, especialmente en algunos sectores (educaciòn, salud, seguridad ciudadana, etecètera), pero los resultados han sido deficientes, lo que demuestra la mala calidad del gasto pùblico. El tamaño del Estado chileno ha crecido: actualmente son 22 ministerios y 29 subsecretarìas; y algunos polìticos de los partidos de la Concertaciòn piensan que la presencia del Estado debiera ser aùn mayor. El Estado francès, del cual muchos de estos polìticos son admiradores, actualmente tiene 15 ministros y 18 secretarios de Estado (subsecretarios), con lo cual administran una estructura de servicios para 60 millones de franceses en Europa y algo màs de dos millones en territorios de ultramar.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Weber y su modelo ideal de burocracia

Hace algunos días en mi clase de Teoría de la Administración, les explicaba a mis alumnos los principios sobre los cuales Max Weber (sociólogo alemán que planteó este modelo para la Republica de Weimar en el año 1914) basa su modelo ideal de burocracia. Dos de estos principios concitaron el interés del alumnado, uno de ellos: “Calificación técnica y estabilidad en el empleo”, el cual plantea que cada cargo debe ser llenado sobre la base de la capacidad de las personas, seleccionando a las mas idóneas, teniendo siempre en cuenta sus características y no los factores de tipo personal, amistad o vínculos familiares. El otro principio, “Evitar la corrupción” respecto del cual Weber plantea que debe existir en los miembros de una organización, una clara diferencia entre los ingresos producto de su fortuna personal de los ingresos producto de su trabajo en ella. Asimismo, los que ocupan los cargos no deben tener ningún tipo de relación patrimonial con la organización, ni con los accionistas, ni dueños, ni relaciones afectivas, hijos o esposas de dueños o accionistas.
Al final de la clase, algunos alumnos me plantearon la interrogante ¿Por qué en el Estado de Chile y el Gobierno no se han cumplido a cabalidad estos principios? Mi respuesta fue: a los políticos los mueve el interés de ser reelegidos y continuar teniendo poder, y, para lograr esto, postulan para ocupar los cargos a personas de su confianza las cuales muchas veces no son los más calificados técnica ni éticamente. Casos como Chile Deportes, Ferrocarriles del Estado, Ministerio de OO.PP-GATE, Transantiago, Programa de generaciòn de Empleos, el Caso Dàvila en Codelco con un desfalco por cerca de US$ 200 millones, el caso Corfo-Inverlink, las indemnizaciones autoacordadas de los directorios de ENAP, ENAMI y Correos de Chile, todo esto da cuenta de esta àfirmaciòn

martes, 22 de mayo de 2007

Modelo Economico Chileno:¿excesiva concentraciòn empresarial?

Ultimamente han surgido voces afirmando que este modelo econòmico ha permitido una excesiva concentraciòn de grandes empresas en algunos nichos de mercado, (multitiendas, supermercados, farmacias, bancos, etc.) lo que està provocando una disminuciòn de la competencia al ir desapareciendo empresas màs pequeñas.
No es efectivo que en un mercado exista escasa competitividad si el nùmero de competidores es reducido, es muy posible que en un mercado con pocos oferentes haya al mismo tiempo un alto nivel de competencia, especialmente en las economìas abiertas y Chile es un paìs con una de las economìas mas abiertas del mundo.
En el estudio "Entry and Prices: Evidence from the Chilean Supermarket Industry" de Octubre de 2005, del Instituto de Economìa de la Universidad Catòlica, sus autores Loreto Lira, Rosario Rivera y Rodrigo Vergara, analizaron lo que sucedìa en las ciudades de Chile a las que llegaban por primera vez las grandes cadenas de supermercados. Los resultados demostraron que los alimentos y otro productos mostraban una tendencia a la baja en un 10%, lo cual obviamente favorece abiertamente a los consumidores. Al mismo tiempo, demuestra que un nùmero limitado de oferentes no encarecen los productos, al contrario, al aprovechar las economìas de escala y la tecnologìa, hacen que los precios bajen.
Otro aspecto positivo es que estas grandes tiendas y supermercados, permite a los consumidores abastecerse de distintos productos en un solo viaje y en un mismo lugar simultaneamente, y esto tiene un tremendo valor para ellos, por el uso màs eficiente del tiempo. Los norteamericanos acuñaron el slogan "time is money", pero el tiempo tambièn tiene otro usos alternativos: estar màs con la familia, deportes, pasatiempos, arte, etc. En definitiva el aprovechar mejor el tiempo es mejorar la calidad de vida.
En cuanto a la concentraciòn empresarial en algunos nichos de mercado, lo importante es el rol del Estado como ente regulador, el cual debe garantizar la libre competencia a travès del Tribunal de la Libre Competencia y de la Fiscalìa Nacional Econòmica. Este es un desafìo para el Estado, realizar una eficiente y adecuada acciòn regulatoria que garantice la competencia y sancione las acciones monopòlicas de manera ejemplarizadora.